Técnica Individual Juego sin Balón

Este es un fundamento que no es muy apreciado por los jugadores, aunque sin embargo es uno de los principales que debemos desarrollar. Si repartimos el 100% del tiempo de posesión de balón en ataque entre los 5 jugadores en pista, cada uno sale con un 20%, es decir que el 80% del tiempo que cada jugador está en pista sin balón es el 80% del tiempo que está en pista. Demasiado tiempo como para no tener claro qué cosas podemos hacer. Vamos a sugerir una serie de ideas o conceptos que esperamos os resulten útiles.

Ofrecerme para poder recibir en posiciones exteriores en lado balón

La primera acción que podemos realizar es trabajar para poder recibir el balón, ya sea generando una línea de pase segura, que permita la circulación del balón, o una línea de pase agresiva, para atacar el aro. El baloncesto es un juego en el que tengo que luchar contra mis rivales para que no me vean, y trabajar con mis compañeros para que me vean. Trabajar la espalda de la defensa será una de las ideas clave a desarrollar, ya sea con una puerta atrás, por línea de fondo... Será clave la comunicación, ofrecer la mano de blanco para que mis compañeros sepan que estoy en disposición de recibir, o cualquier otra seña que marquemos. En todas las situaciones que veamos, es fundamental que el jugador que trabaja para recibir, indique a su compañero donde quiere recibir el balón.

Una idea interesante es tomar lectura de cómo reacciona la defensa. Por ejemplo, ante defensas poco activas, será más sencillo buscar crear espacio para recibir en posiciones exteriores, mientras que contra defensas muy presionantes sobre las líneas de pase, podremos jugar a buscar la espalda del defensor para ir al aro, o para doblar ese balón. Como ya hemos insistido, todos estos trabajos están basado en realizar buenos apoyos, con buenos cambios de ritmo y de dirección. Si el defensor, además de trabajarla línea de pase buscar el contacto, podremos aprovechar esta situación para fijarle a nuestra espalda por medio de un reverso.

Un punto de referencia interesante será la línea de 3 puntos. Si el defensor está dentro de la línea de 3 puntos, no tendremos problemas en ofrecernos para recibir por encima de ésta. Si el defensor pisa la línea de tres, será el momento de intentar puertas atrás o penetraciones tras recibir para cortar hacia el aro. El trabajo consistirá en llevar al defensor por medio de fíntas hasta fuera de la línea de tres, para con un fuerte apoyo, salir explosivos hacia el aro.

Dentro de la zona de tres puntos, realizaremos cortes de tipo “V”, es decir, con un cambio de trayectoria en V, enseñando un movimiento al defensor, para tras un fuerte apoyo salir en una trayectoria abierta en el ángulo de la “V”. Buscar el contacto con el defensor en el vértice de la “V” será muy interesante para ayudarnos a crear espacio. Si la defensa es muy presionante, este corte también se puede realizar con un reverso en el vértice. El corte en “V” es muy interesante viniendo de poste bajo, subimos hasta tiro libre para abrirnos a la banda, recibir, y trabajar apoyos. Como regla, siempre marcamos a nuestros jugadores que para recibir y penetrar, siempre realicen el primer apoyo con el pie interior, el pie del lado al que nos dirigimos.

Un concepto que debemos desarrollar es la idea de atacar el aro siempre. Es necesario evitar esos instantes de dudas, inmovilidad, estatismos que a veces comenten los jugadores al recibir. La idea debe ser recibir + leer el juego + atacar, siempre atacar al defensor, colocándonos en triple amenaza nada más recibir, y trabajando con fintas. Si por ejemplo, tras un corte en “V” el defensor nos sigue, tendremos muchas opciones de superarle pillándole a contrapié en una penetración. Otra idea interesante es jugar por donde hemos venido. Si por ejemplo el defensor llegar a recuperar, podremos obtener ventajas volviendo a atacarle en la trayectoria por la que veníamos. Si el defensor nos recupera muy pegados a nosotros, nos podremos ir de él con un reverso.

Ofrecerme para poder recibir en posiciones exteriores en lado ayuda

Es clave aprender a jugar bien los espacios, cuáles se quedan libres, en cuáles sobrecargamos, en cuáles la defensa no me ve, en cuáles les creo problemas... trabajando bien los espacios podremos encontrar ventajas para nosotros y para nuestros compañeros. Una idea que a los jugadores nos cuesta asumir es que tenemos que aprender a alejarnos del balón. Sobre todo en formación esto es complicado, ya que el jugador inexperto no entiende cómo puede jugarse este deporte teniendo el protagonismo del juego lejos, pero la realidad es que de un buen juego de espacios, agrandando el campo y alargando los espacios, es como mejor conseguiremos opciones para todos. Cerrando el campo facilitamos el trabajo defensivo a nuestros rivales.

Una idea interesante para jugar en el lado de ayuda, es buscar siempre contacto visual con el balón para que el jugador exterior con balón en el lado contrario pueda, en caso de necesidad, dar un pase de skip, de lado a lado. En este tipo de pases, podremos sacar ventajas tomado lectura de cómo reacciona la defensa. Si el defensor nos sale a toda velocidad, podremos pillarle a contra pié y ganarle la espalda.

Una vez que recibimos, como regla, trabajaremos apoyos desde posición de triple amenaza, ya sean para penetrar, o para tirar. Para penetrar, al apoyo lo haremos con el pie más cercano al balón, para trabajar fintas y atacar según la lectura, y para tirar, el apoyo será con el pie más alejado del balón, para hacer un tiro con una parada en dos tiempos. Como fundamento avanzado, también podemos trabajar la parada en un tiempo para realizar este tiro. Incluso, trabajaremos la opción de realizar el movimiento de encarar al aro simultáneo a la recepción del balón, es decir, no apoyar + recibir + pivotar + tirar, sino recibir durante el pivote para ejecutar el tiro.

Desde el lado de ayuda hay un concepto que conviene desarrollar. Habitualmente, cuando nos llega el balón la secuencia de acción es recibir el balón, tomar lectura de la defensa y tomar decisiones. Desde el lado de ayuda cambiaremos este modelo. La idea para hacer el máximo daño a la defensa es tomar lectura mientras no hemos recibido, o mientras el balón está en el aire, para saber qué haremos antes de tener el balón y atacar. Esto nos permitirá no dejar que la defensa se ajuste a la inversión del balón, y podremos aprovechar las ventaja cuando estas se están produciendo. Un defensor que no llega a recuperarnos nos dará un tiro cómodo, un defensor que sale a la desesperada a taponar nuestro tiro nos permitirá penetrar y muy probablemente, doblar a un jugador interior tras recibir nosotros la ayuda de un poste contrario, e incluso, un defensor que no cometa esos errores, siempre en esta situación vendrá en carrera, y nos permitirá tomar lectura de donde tiene su espalda para intentar ganársela.

Jugando diferentes inversiones de balón, es muy posible que los jugadores exteriores del lado ayuda puedan cortar por la zona y recibir con comodidad para anotar. Estos cortes pueden ser en paralelo a línea de fondo, o en diagonal, ya sea viniendo de la zona de tres puntos, o de una de las esquinas. Este es también una buena situación para un corte en “V”. En un corte en paralelo a línea de fondo, si el defensor se mete con todo el cuerpo en la línea de pase, podremos contactar con él para fijarle a nuestra espalda y hacer un corte hacia el aro, en ángulo recto desde donde veníamos. Si el defensor sólo mete la mano en la línea de pase, podremos hacer el mismo corte en ángulo recto, pero hacia posiciones exteriores, para buscar un tiro, una penetración o una circulación de balón.

Jugar sin balón en carrera tras pasar

Es el concepto clásico de pasar y cortar, del que podemos lograr grandes ventajas, especialmente si esta situación se produce en transición. Es demasiado frecuente ver a jugadores que una vez han pasado el balón se quedan estáticos, como si ya no tuvieran nada más que hacer. Es un error que hay que subsanar.

Pasar a un jugador exterior y cortar

Si jugando en posiciones exteriores laterales, una vez que hemos pasado al centro nuestro defensor no reacciona, en ese caso, con una salida abierta o cruzada, podemos cortar al aro dejando al defensor a nuestra espalda, nos metemos entre el balón y el defensor. Es muy frecuente que una vez que pasamos el balón el defensor se relaje “por que se ha ido el peligro”. Es el momento de atacar. La clave está en sellar al defensor con nuestros hombros, estirando la mano del blanco, la más alejada del balón y la más cercana al defensor. Si el defensor no se relaja y trabaja la línea de pase, podremos intentar superarle por detrás, entre el defensor y la línea de fondo. En este corte será muy útil el trabajo de generar contacto, e intentar dejarle atrás pasando nuestro brazo por encima de él.

Pasar a un jugador interior y cortar

En este punto será muy importante trabajar en la diagonal que creamos entre jugador exterior con balón, jugador interior y aro. Cuando el balón va dentro pueden ocurrir dos cosas, que el defensor del jugador exterior se quede con él, o que realice una ayuda al poste. En el primer caso, la solución es similar a el caso que vinos con el jugador exterior, podemos cortar al aro o por línea de fondo, o por el poste alto, casi pisando la línea de tiros libres. No es recomendable pegarse demasiado al poste para no perder ventajas y facilitar la defensa. Ante defensas muy presionantes, podemos trabajar un pequeño contacto con el alero que nos defiende para crear espacio y obtener una ventaja antes de cortar al aro. Otra opción interesante es tras el pase, hacer un corte que parezca inofensivo, que se aleja del balón, para después cortar fuertemente hacia el aro. Por ejemplo, la continuación de un bloqueo para el base en tiro libre, directa al aro, puede ser letal.

Si los defensores se centran en el poste, es clave buscar espacios donde el poste nos pueda ver para circular el balón. Un espacio ideal es buscando la espalda de la defensa, ya sea hacia una esquina o hacia el centro de la pista. Si el defensor intenta recuperar, trabajaremos con indicamos antes, o tirando si hay espacio, o penetrando con bote si sale alocadamente a pararnos.

Sacar ventajas de la penetración de un compañero

Un concepto clásico es “penetrar y doblar”, buscando al jugador libre de marca.

Es muy importante tener actividad en todo momento del juego. Si un compañero penetra, no significa que nuestro trabajo ha terminado, debo buscar buena posiciones para que me vea, y pueda doblarme el balón. Debemos sacar ventaja de la atención exagerada que la defensa concede al balón y al hombre balón, para generar oportunidades de anotar. Una idea interesante es que cuando un compañero haga una penetración hacia la derecha, todos rotemos hacia la derecha, y viceversa.

Un concepto a tener en cuenta es que ante la penetración de un compañero, siempre debemos acompañar la penetración metiéndonos en su ángulo de visión, un ángulo de unos 45º. Si nuestro defensor salta a hacer la ayuda, estaremos solos. Sin embargo, ¿cómo podrá ofrecer este ángulo el alero del lado contrario? Ocupando el espacio que ha dejado el base, en la parte superior de la zona de tres puntos. Así creamos una zona de pase de seguridad.

Partiendo con el balón desde el alero, una acción muy interesante especialmente trabajando contra zona, es que tras la penetración de un alero, el otro alero genere una línea de pase en el lado contrario. Cumplimos dos objetivos: entremos en la zona para después salir, haciendo que la defensa sufra, y además marcamos un pase de seguridad. Este pase es paralelo a línea de fondo, siendo ésta el límite. Muchas opciones fáciles surgen de pases desde debajo de canasta hasta una de las esquinas por línea de fondo.

Las esquinas es un espacio que los aleros deben explotar. En casos ya comentados de entradas de los bases en bote la atención de la defensa se centra en el peligro del balón y suele desatender las posiciones que puede ganar un alero bajo el aro partiendo desde una esquina sin que nadie le vea. Esta misma situación se produce cuando el corte lo realiza el alero del lado contrario.

Jugar sin balón en posiciones interiores

En general, nos gusta la idea de concebir a los jugadores interiores como una especie de tandem, cuando uno juega poste alto, el otro lo hace en poste bajo, y viceversa. Esto nos permite buscar infinidad de combinaciones entre los jugadores interiores. Un espacio que es muy interesante destacar, es el espacio de detrás de la canasta. Un poste que aparece entre la defensa tras una inversión de balón es casi una canasta segura para el equipo.

El primer trabajo previo a la recepción del poste de lado balón debe ser ganar el poste medio. Si lo logramos, obtendremos una gran ventaja. El jugador interior podrá decidir, una vez que tienen el balón, si jugar por línea de fondo, o hacia tiro libre. En ambas opciones el otro poste deberá tomar lectura y reaccionar para jugar la opción contraria. Si el poste con balón juega línea de fondo, el otro poste buscará el poste alto. Si el balón se juega por poste alto, buscará opciones bajo la canasta.

Este mismo juego se produce cuando es un alero el que penetra. En este caso nos enfrentamos a una dificultad, y es que los movimientos de los postes, igual que crean ventaja, también pueden destruirlas, si por ejemplo interrumpen la trayectoria de penetración de un jugador exterior. Debemos jugar bien los espacios, jugado triangulaciones y buscando líneas de pase seguras. Una muy típica es la de un poste en tiro libre.