Controlar el cuerpo: Posición Básica Defensiva
El primer concepto y más importante es la posición básica. Con las rodillas flexionadas, el centro de gravedad bajo, la espalda recta y los pies con una abertura cómoda, ni muy amplia ni muy cerrada, buscando la posibilidad de salir con explosividad. Esta posición nos permite reaccionar a tiempo ante las situaciones que nos plantee un atacante. Nuestro tiempo de reacción será menor, y nuestra efectividad defensiva incrementará. Cuerpo mente están íntimamente unidos, y si tu cuerpo está relajado, tu mente también lo estará. Sin embargo, si tenemos el cuerpo en tensión nuestra mente también estará atenta a solventar cualquier situación que el juego nos presente.
El brazo más próximo al atacante nos servirá para presionar el balón cuando el atacante no esté botando, y de brazo de contención (por medio del antebrazo), cuando drible. El otro brazo, estará abierto, pendiente de cerrar posibles líneas de pase.
Trabajo de pies: Rapidez y eficiencia
Es muy importante cómo trabajamos los apoyos en defensa. Debemos apoyar desde la parte media del pie hacia delante, y el pie que queda último, es el que debe empujar fuertemente para realizar el desplazamiento. El trabajo de pies es clave.
La mano adelantada nos sirve de referencia para ver si estamos demasiado cerca o demasiado lejos del atacante. Del mismo modo, cuando el atacante avance con el balón, usaremos el antebrazo de la mano adelantada para “parar” el balón.
La mano atrasada estará pendiente de cortar posibles pases.
La cabeza debe estar en la línea de equilibrio vertical que une cabeza-rodillas-punteras de los pies. Abandonar esta línea implicaría perder una posición de equilibrio, dando ventaja la atacante.
Trabajo de pies
Es muy importante que cuando nos desplacemos, nuestros pies ni se toquen ni se crucen. La secuencia sería: empujar, paso, deslizar. Esto nos permitirá tener los pies muy cerca del suelo, para hacer que nuestros desplazamientos sean más rápidos y explosivos. Si nos desplazamos en zig-zag defendiendo al hombre balón, haremos los cambios de dirección apoyando fuertemente en el pie de pivote, y echando hacia atrás nuestro codo, para hacer movimiento más explosivo.
Recuperación Tac-Tac: Se produce cuando defendemos en el lado de ayuda, haciendo una ayuda larga, y el balón llega a mi defendido. El problema vienen si voy en carrera y no me detengo a tiempo, corro el peligro de ser superado. Por eso, nos paramos como a dos metros de él, con dos apoyos firmes, tac-tac, para después puntear un tiro, o seguir defendiendo al balón. Es importante no abandonar en ningún momento la posición básica.
Trabajo ante un tiro
Si el atacante tiro, puntearemos el tiro con una o ambas manos, para después bloquear el rebote.
Trabajo de aguantar las cargas
Cuando el atacante va hacia nosotros y no puede parar, buscaremos ponernos delante siempre en posición básica, con ambos pies en el suelo antes de producirse el contacto. Es una opción de lograr faltas de ataque. Puede ayudar echar un poco el cuerpo atrás, sacándolo de nuestra línea vertical de equilibrio, para facilitar la caída.
Defensa del hombre con balón
PRIMER OBJETIVO: PRESIONAR AL MÁXIMO EL BALÓN
Los primeros conceptos son de técnica individual:
- Posición básica. Presionando al balón evitaremos que el atacante pase, bote o tire con facilidad.
- Habitualmente, cuando los jugadores defienden tienden a ir hacia atrás, como para protegerse. Hay que quitarse el miedo, e ir hacia delante, atacar con la defensa.
- Los pies NUNCA paralelos, uno estará un poco más adelantado que otro, mejorando así nuestro equilibrio y capacidad de reacción.
- CUANDO EL CONTRARIO AÚN NO HA BOTADO, una de las manos ataca el balón, y la otra está abierta para cubrir los posibles pases.
- CUANDO EL CONTRARIO BOTA, la mano del balón se convierte en brazo de contención, parando al atacante con el antebrazo, dirigiéndonos hacia delante.
- Si se nos va, sólo hay uno consigna: CORRER. Es la RECUPERACIÓN.
- Una vez que recuperamos, hemos de lograr parar al balón poniéndonos delante. Si corremos parejos al ataque, chocando hombro con hombro, con mucho probabilidad haremos falta.
Si el hombre al que defendemos no tiene balón, deberemos estar pegados a él para que no reciba (en lado balón).
SEGUNDO OBJETIVO: PONER AL ATACANTE EN LA BANDA, NEGANDO EL MEDIO
- Hemos de trabajar con el brazo de contención (antebrazo).
- Nunca perder la actividad, ni de pies, ni de posición básica.
El brazo de contención podemos estirarlo cuando tenemos al jugador en la banda, para evitar que pueda ir hacia el centro de la pista.
TERCER OBJETIVO: RECUPERACIÓN: CORRER:
- Si nuestro par nos gana, debemos correr más que él y ponernos delante para pararle. El hombre sin balón siempre corre más que el hombre con balón.
Importante: Si no logramos pararlo, hay que llegar a cerrar el aro.
El 1x1 al hombre con balón en la parte alta de la botella, el 1x1 más difícil de defender. Por eso, siempre intentaremos que nuestro atacante no reciba en esa posición.
La distancia de la defensa no puede ser muy grande, ya que sin defensa el atacante lo tiene muy fácil para avanzar. Buscamos siempre “atacar con la defensa”, estar lo bastante cerca como para tocar el balón si estirásemos la mano. La mano más cercana al balón nos servirá de brazo de contención, usaremos el antebrazo para impedir al rival que pueda desplazarse donde quiera. Es una forma de mantenernos en nuestro cilindro, y no hacer falta con una defensa agresiva.
En una defensa clásica, buscaremos llevar el balón a la banda con el objetivo de pararlo con un trap de uno sólo defensor, usando la línea de segundo hombre. Es especialmente buena zona la esquina entre el medio campo y la banda, pero muy difícil de conseguir. Del mismo modo, es interesante ver cual es la mano mala del atacante, para atacar por el lado contrario y obligarle así a usar su mano mala. En una defensa más organizada, estudiaremos qué nos interesa más, cómo preferiremos defender, si dando un lado u otro, si orientando hacia la banda o hacia la ayuda, etc.
Defensa en posiciones exteriores
SI JUGAMOS FUERA: DEFENDEMOS CON LOS PIES, LAS PIERNAS SIGUEN
Lo primero que debemos saber leer es cómo el atacante coge el balón. Esto nos dará información de lo que puede hacer a continuación. Por ejemplo, un caso típico es el momento en el que en un pase del centro de la pista el balón va a la banda, pero en pase es algo atrasado. Es el momento de pegarse al atacante, que al volverse nos contactará, y forzaremos una falta de ataque.
Si el atacante coge bien el balón, en el instante de recibir ya nos estará encarando en triple ataque. Es el momento de encararse al ataque, de buscar siempre atacar con la defensa, partiendo de una parada en tac-tac. Si no ha comenzado a botar, insistiremos en la presión al balón, no con la intención de robarlo, pero sí con la de hacer que el atacante no esté en la posición de triple ataque, teniendo que echar el balón atrás para protegerlo.
Debemos tomar también lectura de su postura. Si no está flexionado y tiene el balón sobre la cabeza, podremos pegarnos a él, con los brazos levantados para cerrar líneas de pase, y aún así nos dará tiempo a recuperar la posición básica si el rival también lo hace.
Si está bien posicionado, debemos ver el pié de ataque (el que no es el de pivote). Éste nos marcará hacia donde irá el jugador, y podremos anticiparnos a sus movimientos.
Trabajaremos las líneas de pase en la defensa de los cortes. Nos meteremos en la línea de pase.
Defensa en posiciones interiores
SI JUGAMOS DENTRO: DEFENDEMOS CON EL CUERPO
Partimos del hecho que si un jugador interior recibe cerca del aro, tenemos un problema, ya que a los buenos postes, cerca del aro, es muy difícil defenderlos. Por ello, debemos intentar que el balón no llegue a estas posiciones, y si lo hace, que sea lo más alejado del aro posible. El objetivo de la defensa, se centra en ganar el poste medio al atacante:
La defensa del POSTE MEDIO SERÁ VITAL:
Defendemos el ESPACIO (CON EL CUERPO), EL BALÓN y EL HOMBRE.
Hay que sacar al atacante del poste medio.
Defenderemos ¾, empujando con piernas. También podemos ver la opción de anticipación. SACAR ó ANTICIPAR.
Defensa sin el balón:
Si el balón está en lado de ayuda, un defensa interesante es poner nuestro antebrazo en el pecho del atacante, y meter todo nuestro cuerpo en la línea de pase. Esto nos permitirá, si el balón se invierte a lado balón, poder ponernos delante del atacante controlándole con nuestra espalda, negando la línea de pase.
Si desde esta posición el poste corte hacia el poste alto contrario, podremos mantener nuestra posición pegando nuestro pecho al atacante, con el brazo exterior cerrando la línea de pase. En esta posición, si el atacante cambia de dirección y busca el poste alto contrario, simplemente cambiando de brazo de contención, y sacando la mano contraria a la línea de pase, podremos hacer una buena defensa. Incluso podremos usar el pecho para “sacar” al atacante del poste medio, y que no nos gane ese espacio. Otra forma, puede ser pivotar, y acompañar todo el corte con nuestra espalda.
Un aspecto muy interesante es el trabajo de pies para ganar el espacio en el cuerpo a cuerpo. Debemos intentar llevar la iniciativa, ocupando el espacio y sacando al atacante del poste medio, defendiendo con intensidad la línea de pase. En esta defensa, el trabajo del cuerpo será clave, usando nuestro cuerpo, el peso de nuestro cuerpo como nuestra principal fuerza para ganar la batalla. No debemos olvidar nunca que tendremos más fuerza para luchar por el espacio si jugamos flexionados en posición básica.
Dentro de las diferentes opciones para defender al poste, por delante, por detrás, desde un lado, cabe una opción que es cambiar entre ellas en una misma defensa. Con ello buscamos que el pasador cometa un error y podamos robar el balón.
Defensa con el balón
Usaremos un antebrazo para “sujetarle”, para pararle, y el otro brazo para evitar un pase o un tiro. En esta defensa es clave la posición básica, para poder movernos con la velocidad suficiente de parar sus acciones hacia el aro. Es muy importante no atacar el balón abajo, a la altura del bote, ya que podemos desequilibrarnos y dar una salida directa al aro. Debemos trabajar para parar al jugador.
Esto mismo sucede si nos pegamos demasiado. El atacante puede hacer “rodar” su cuerpo con el nuestro e ir al aro.
El momento de abandonar la posición básica es cuando el rival tira. Debemos subir ambos brazos restando visibilidad al atacante, y pivotar para cerrar el rebote.
Defensa del tiro
Una primera forma de defender el tiro es extender nuestra mano más adelantada ye intentar colocarla en la trayectoria de subida del balón. Podremos tocarlo, o simplemente, dificultar el tiro.
Detalles para mejorar
Cuando salimos corriendo para llegar a un tirador, realizamos la parada tac-tac. Esto supone que a unos tres metros del atacante, frenamos en nuestra salida, y paramos con dos pasos tac-tac, paramos al atacante para después seguir defendiéndolo. El objetivo es evitar una penetración fácil. Si el tiro se produce, sacaremos el antebrazo colocándolo en el pecho del tirador para cerrar el rebote y recuperar el balón.
Cuando defendemos, ¿en qué parte del rival fijas tu atención? En sus ojos, en las manos, en el balón... lo ideal, es que nos fijemos en el pecho, para no caer en las diferentes fintas que nos harán.
Las fintas ofensivas se defienden con fintas defensivas
El trabajo de manos es muy importante. Primero, nos permite ayudarnos para tener una actitud de defensa activa, y por otro lado, nos permite entrar en un campo muy interesante: las fintas defensivas. El trabajo de manos nos permitirá presionar al balón y al atacante, haciéndole estar más pendiente de nosotros que del juego, incluso llevándole a tomar malas decisiones. La mejor forma de luchar contra las fintas del atacante es el uso de fintas defensivas.
Un detalle a estudiar es que el defensor de mueve más rápidamente si el pié adelantado va orientado en la dirección hacia nos dirigimos, en vez de ir ambos pies paralelos. Puede ser una forma de desplazarnos con mayor velocidad.