Ocio Saludable

El problema de las drogodependencias es un problema complejo, 

que afecta a las personas que lo sufren, a los familiares y a la 

sociedad en general. Es un problema que nos afecta a todos.

La situación actual del consumo de drogas en nuestro país es muy 

diferente de la de hace unos años, ya que se han producido 

cambios en nuestra sociedad, cambios en el tipo de drogas 

consumidas, y en los modos de consumo de las mismas. 

En muchos casos el consumo de drogas es un acto con significado grupal, un elemento facilitador de la sociabilidad, en 

un marco de ocio y diversión: locales multitudinarios, apariencia industrial, excesos en fines de semana, periodos festivos… 

el consumo se produce entre el grupo de amigos, resaltando el componente de confianza y afinidad que ello conlleva y 

constituyendo casi un  fenómeno de afirmación frente a la sociedad. Muchos jóvenes, obsesionados con los 

contravalores que les ofrece la sociedad de hoy día, rinden sus bajas autoestimas a la presión de grupo que suele existir en 

este tipo de consumos. 

El contexto social es un factor fundamental. Siempre han existido drogas, y se han usado de muy diferentes maneras, con 

fines medicinales, culturales, de ocio. Hoy día, la falta de expectativas laborales hacia los jóvenes, la inseguridad 

generalizada, la evolución en el concepto de familia, la desesperanza… es el caldo de cultivo en el que nos movemos.

Estos factores de riesgo son condiciones que facilitan el consumo de drogas. Por eso, por medio del Baloncesto, fomentamos 

factores que protegen frente a las drogas, haciendo más difícil que aparezca el consumo. Nuestro Club, es un punto más 

dentro de las redes sociales de apoyo a los ciudadanos de nuestro Municipio para enfrentarse a estos factores de riesgo. 

Entendemos por factores de riesgo a los elementos o condiciones que aumentan la posibilidad de que surja un 

problema. La presencia de éstos, aumentará la probabilidad de que la persona consuma drogas.  Los factores de 

protección son todo lo contrario, contribuyen a disminuir el riesgo del consumo de drogas en una persona.

Los factores de riesgo pueden ser:

      1) Individuales: Baja autoestima, falta de seguridad, inmadurez, tener actitudes y creencias favorables de la drogas, 

fracaso escolar, comportamiento antisocial, consumir drogas desde edad temprana.

2) Familiares: Historial de alcoholismo, o consumo de otras drogas, falta de habilidades o capacidad educativas de los 

padres.

3) Sociales: Disponibilidad de la droga, normas sociales permisivas o favorables hacia el consumo, escasez económica, 

desarraigo y escasez de vínculos sociales, presión del grupo de iguales.

Frente a estos factores de riesgo encontramos factores de protección, que de una forma o de otra se ven reflejados en 

cierta medida en nuestras actividades, y que puede contribuir a mejorar ciertas situaciones personales:

      1) La responsabilidad y la madurez, comprometiéndote a realizar una actividad entre dos y cuatro veces semanales, 

a la que no puedes faltar ya que causarías un perjuicio a un compañero.

2) Capacidad de ser autónomos e independientes, para participar libremente y dejarte “enganchar” por el 

deporte, a tomar sus propias decisiones durante la competición con la posibilidad de hacerlo bien o equivocarte… Es 

un entrenamiento para la vida, para formar las personalidades con un afán de superación y crecimiento 

personal.

3) Tener un espacio de ocio saludable en el que compartes tus aficiones con un grupo de amigos que te acogen y 

valoran.

4) Tener modelos de hábitos de diversión y de vida sanos, donde las drogas no son necesarias ni para 

relacionarte, ni para pasarlo bien.

5) Establecimiento de vínculos y relaciones sociales no sólo durante la actividad, sino también fuera de ella. Son 

multitud nuestros jugadores que han hecho grandes amistades a raíz de conocerse en nuestro Club, que comparten 

sus ratos de ocio fuera de las actividades propias del Baloncesto, que comparten sus pensamientos e inquietudes en 

la página web del Club…

6) La posible integración en nuestro marco de trabajo de la familia. Padres que acompañan a sus hijos a los 

partidos, o que incluso compiten entre ellos en espacios creados para la ocasión, ofreciendo una vía más de 

comunicación entre generaciones diferentes.

7) Un espacio de ocio donde no hay diferencia no de edad, sexo, raza… donde todos disfrutan de su afición con 

el único objetivo de pasarlo bien y superarse como personas y como jugadores en un marco de convivencia.

El Baloncesto en un deporte lleno de valores y estímulos salubres y positivos para todos y cada 

uno de sus participantes, desde los más jóvenes a los más mayores. Es un juego que no entiende 

de edades, ni de diferencias, sólo de diversión y superación personal y grupal.

“Si sabemos donde vamos,

            llegaremos donde queremos” BALONCESTO Y PREVENCIÓN DE DROGODEPENDENCIAS

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